Comunicado comité de oración FADE

Queridos hermanos,

Es con mucha ilusión que os enviamos nuestro curso de enseñanza sobre la oración, ‘Avivando la oración en la vida del creyente y de la iglesia local’, con la esperanza que os sea una herramienta muy útil.

Estamos convencidos de la necesidad de avivar la oración a todo nivel: y una de las primeras cosas es hacer entender a todo creyente su necesidad personal de una vida creciente de oración; y su llamado al ministerio de sacerdote en este mundo, que se desarrolla en la presencia de Dios.

Por lo tanto creemos que este curso sería muy bueno para toda la iglesia; y si los principios expresados se aplican en las vidas de nuestros creyentes, y en nuestras congregaciones, FADE podría experimentar una fuerte renovación espiritual, impulsando su expansión e impacto en la sociedad española.

Dicho esto, lo dejamos en vuestras manos y simplemente pedimos al Señor que os dirija en su uso.

Aquí tenéis la primera lección: el bosquejo aquí abajo, y la lección completa en documento adjunto. Dios mediante mandaremos una nueva lección cada 15 días, para que si alguien lo quiere usar directamente, pueda tener una semana de enseñanza y otra de práctica de forma alterna.

El curso consiste de tres bloques de 5 lecciones cada uno:

BLOQUE I – EL COMIENZO DE UNA VIDA DE ORACION

BLOQUE II – DESARROLLANDO TIEMPO Y CALIDAD EN LA ORACION

BLOQUE III – EL AYUNO Y LA VIDA CONGREGACIONAL DE ORACION

Y la primera lección:

(I) – LAS IMPLICACIONES DE LA DEPENDENCIA DE DIOS
Lectura: Juan 15 1-17.

Texto:  Juan 15.5: “Separados de mí, nada podéis hacer.”



(A) El Creador Omnipresente

Dios creó un universo en total armonía con El. “Todo fue creado por él y para él… y todas las cosas en él subsisten.”  (Colosenses 1.16-17).


Cuando nos convertirnos al Señor, tomamos la decisión consciente de volver a la unión con el Creador, de volver a vivir en El y para El. Esta decisión tiene que luchar contra una naturaleza torcida: “El deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí…” (Gálatas 5.17).


La vida cristiana es un proceso de aprender la sumisión voluntaria a la autoridad de Dios


(Romanos 12.2).



(B) La Comunicación: vía de cambio

“Permaneced en mí, y yo en vosotros… Si permanecéis en mi, y mis palabras


permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis…” (vs.4,7).


Dios nos cambia por el contacto con Su persona, al entrar en Su presencia; en oración “acércate a Dios, y El se acercará a ti”, y en la palabra: “Las palabras que yo os he hablado son espíritu, y son vida.” (Juan 6.63).



(C) Abrigo y sombra

Oración es más que tener la mente puesta en Dios; es apartarle tiempo de prioridad y calidad: “Tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en


secreto.” (Mateo 6.6).


Si nos acostumbramos a pasar tiempo en el lugar secreto con Dios, entonces Su presencia nos seguirá cuando salimos: “El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.”



(D) No confundir ‘don’ con ‘relación’

“Separados de mí, nada podéis hacer.”  Los dones y ministerios que Dios nos da requieren una vida de oración para funcionar con eficacia.



(E) El aprendizaje más difícil, pero la más necesaria.        

El desarrollo de la capacidad de pasar tiempo a solas con Dios es la necesidad primordial del creyente. Es normal que nos sea difícil, pero lo tenemos que aprender y estamos capacitados para hacerlo, como un bebé está capacitado para aprender a caminar y hablar.


Tenemos que decir a Jesús, como los discípulos, ‘Señor, enséñanos a orar’, y prestar atención a Su respuesta.
Recordad que la lección completa está disponible en el siguiente enlace de descarga:

Con nuestros abrazos y deseos de bendición,

El Comité de Oración.

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