Palabra pastoral 2016

Palabra Pastoral para el 2016

Pastor Juan Carlos Escobar.
3 de enero de 2016.
Nehemías 1:1-4; 2:1-6; 2:11-20

 

INTRODUCCIÓN

Tras un año de Nuevos Comienzos, toca asumir que este año 2016 será una etapa para afianzar nuestras vidas y nuestra comunidad. Nuestro futuro dependerá de estar bien afianzados frente a tanta inestabilidad e incertidumbre.

Afianzar tiene que ver con fortalecer, fundamentar y asegurar de forma sólida y estable aquello que hemos alcanzado con el fin de garantizar nuestro progreso, el de nuestra familia y de nuestra Comunidad.

Dos palabras marcarán nuestro destino para este año 2016: COMPROMISO Y AVANCE.

Ambos términos se conjugan y se unen para conformar lo que supone el progreso y que nos llevará a construir nuestro futuro.

  1. COMPROMISO

Hablar de compromiso, es hablar de determinación, de fidelidad al pacto, de disposición a bendecir y de completa fe en la obediencia a Dios para el servicio en Su Obra.

Pero, al hablar de compromiso, estamos hablando desde dos perspectivas:

  • Tiene que ver con pacto de parte de Dios hacia nosotros. Por parte de Dios, debemos advertir que todo lo que podamos lograr en la vida es en base a Su Pacto, Su compromiso con Su Palabra y su Fidelidad incuestionable. Sin ese fundamento, fracasaríamos en todos nuestros emprendimientos.
  • Por parte de nosotros hacia el Señor. Debemos comprometernos con su Iglesia y su Misión.  Dios espera de todos nosotros verdadera pasión por Él y su Obra. El Compromiso es la respuesta al amor, es fidelidad, es abrazar el llamado de Dios y no soltarlo hasta el final. En este año 2016 declaro que el Espíritu Santo abrirá tus ojos para que contemples el estado del pueblo. Que puedas darte cuenta de la necesidad existente y que, al igual que Nehemías, la carga te mueva de la pasividad, de tu confort, de tu frustración, de tu palacio personal y salgas al campo de batalla, a la acción, a la fe que transforma realidades y te conviertas en un Nehemías para este tiempo. Este año 2016, descanso en que la obra del Espíritu Santo será quien movilizará a los oficiales del pueblo para que echen mano a la obra.

Como Comunidad,  reconocemos que el compromiso es imprescindible para sostener lo iniciado y para concluir con éxito el final de nuestra carrera. Debemos rechazar el miedo al compromiso y renunciar a todo pensamiento que te aleje de abrazar el proyecto de Dios para tu vida y para la Iglesia.

Es tiempo de que todos entendamos que sin Compromiso no alcanzaremos nuestro destino, por el contrario, acabaremos frustrados por la impotencia y los sentimientos de incredulidad que nos conducirán hacia la imposibilidad, la negatividad y la apatía.

Sin compromiso, nos paralizaremos ante las amenazas de los enemigos de nuestro progreso. Por eso, este año 2016, Dios te llama a levantarte y tomar tu lugar en la obra, ser parte del equipo de emprendedores, poner tus dones a disposición del ministerio de la Iglesia y abrazar la visión de Dios para edificar.

 

  1. AVANCE

Avance tiene que ver con desarrollo, madurez, crecimiento y conquista. Avanzar es parte de la vida y del cumplimiento del plan de Dios para nuestras vidas y nuestra Comunidad. Negar o impedir el avance es dar la espalda al potencial de Dios en ti y en aquellos que Dios desea usar.

Debes creer y declarar que, como creyente en Cristo, eres partícipe de una promesa de Dios:

“De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente” (Heb. 6:14)

Por tanto, Dios declara que estás destinado a crecer y multiplicarte. Somos herederos de una promesa que nos conducirá a ser engrandecidos para ser de bendición a nuestra familia y nación.

Declaro que este año 2016, el avance será manifiesto en las nuevas generaciones de esta Comunidad:

    • Los jóvenes que renueven su compromiso con Dios verán recompensada su fidelidad. Verán sueños cumplirse en su vida y se sentirán realizados. Atrás queda el tiempo de la indefinición y de la inconstancia
    • Será un año en el que serán afirmados tus pensamientos para crecer. Dios te dice:

“Pon en manos del SEÑOR todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán” (Prov. 16:3)

  • Se levantará una generación de estudiantes que se proyectan en sintonía con la carga de Dios por su obra. Su formación hará que sus profesiones, talentos, recursos sean dirigidos hacia un proyecto de vida para el Reino y no enfocado hacia la prosperidad materialista o personalista. Dios te hablará de lo que has de hacer, sólo debes permitir que el Espíritu Santo ponga en ti su carga, su pasión con el fin de que seas dirigido en su voluntad. Algunos que han estado dudando en cuanto a qué hacer, qué estudiar y hacia donde avanzar en el futuro, este año será un año de avance en tus decisiones.

Para todos, en general, este año 2016 será un año en el que proyectos que han estado estancados, resistidos, neutralizados dentro de nuestra Comunidad, tomarán auge. Dios levantará a los edificadores de proyectos que son parte del avance de Sendero de la Cruz. La frustración ha invadido áreas de servicio que son vitales para el futuro de nuestra Comunidad, pero Dios renueva el llamado en algunos y, en otros, serán despertados a proyectos a los que les llegó la hora de su emprendimiento.

Este año será un año determinante para ver el avance de la economía de nuestra Comunidad. Sobre la base de tu compromiso con la Iglesia para aportar tus primicias, diezmos y ofrendas, Dios abrirá los cielos sobre tus recursos financieros y se encargará del devorador de tus bienes.

“Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril” (Mal. 3:11)

“Por su mano derecha, por su brazo poderoso, ha jurado el SEÑOR: Nunca más daré a tus enemigos tu grano como alimento, ni se beberá gente extranjera el vino nuevo por el que trabajaste. Alabando al Señor comerán el grano quienes lo hayan cosechado; en los atrios de mi santuario beberán el vino quienes hayan trabajado en la vendimia.” (Is. 62:8,9)

 

  1. CONFRONTANDO LAS AMENAZAS DEL COMPROMISO Y AVANCE

Iniciamos el año 2016 bajo la influencia de amenazas que pretenden desestabilizar nuestro progreso. España y el mundo sufren la envestida del terrorismo, del cambio climático, de la inestabilidad económica y de la falta de liderazgo sólido en las naciones. Sin embargo, la mayor amenaza es la interna, factores como la desintegración familiar, la corrupción, la división social y la incredulidad están amenazando la esperanza de nuestras gentes. Por tanto, se requiere de la Iglesia sepa interpretar los tiempos para advertir las amenazas reales que vienen a querer robarnos el futuro y desvanecer nuestra esperanza.

En el libro de Nehemías, Dios nos muestra que la ciudad de Jerusalén estaba en una profunda crisis. Sus habitantes estaban en “gran mal y afrenta”  y los muros de la ciudad derribados, al tiempo que las puertas de la ciudad quemadas (Neh. 1:3). De igual manera, nosotros enfrentamos amenazas que desestabilizan el progreso hacia nuestro futuro.

  • Se habla de los muros, que son las línea rojas que protegen nuestras vidas y las de la Iglesia. Esas líneas rojas están marcadas por la doctrina, los principios y valores que deben proteger nuestra integridad personal y la unidad que como pueblo estamos llamados a disfrutar.
  • En cuanto a las puertas, está representando el ejercicio de nuestra voluntad. Debemos saber cuándo abrir y cerrar puertas, pero si la voluntad está quemada, significa que el desánimo se ha apoderado de nosotros y carecemos de criterios para discernir el bien y el mal, o bien, hemos condescendido a propuestas con las que negociamos nuestra integridad. Hoy, más que nunca, el humanismo se ha apoderado de la voluntad de muchos creyentes y han abierto puertas en sus vidas que desplazan los absolutos de Dios frente a aparentemente bueno. Se ha enturbiado el discernimiento y, por tanto, se hace necesario reconstruir las puertas para que con autoridad tomemos nuestro lugar de liderazgo e influencia

 

  1. EL COMPROMISO Y AVANCE REQUIERE CONCRECIÓN DE OBJETIVOS

El compromiso y el avance deben dirigirse hacia el alcance de objetivos. Debemos enfocar la inversión de nuestro tiempo, esfuerzo y recursos. No debemos permitir ser dispersados  o despistados por el ambiente que nos rodea que tiende a desmotivarnos hacia lo que es parte de nuestra misión en la vida.

Nuestros objetivos deben ajustarse a motivaciones correctas. No aceptes propuestas que te alejen del horizonte del llamado de Dios para tu vida. Estamos bajo una sociedad competitiva, exigente, pero la competitividad y la exigencia de resultados, de éxito no puede relegar el plan de Dios a un segundo plano. Nuestras prioridades deben ajustarse a la dirección que nos marque el Espíritu Santo y el consejo de Su Palabra.

La Fe se concreta mediante objetivos porque ellos conforman nuestra visión. No hay visión sin fe. Pero, al mismo tiempo, la realización de una visión se debe dar por medio de la consecución de metas que van ligadas al ejercicio de la Fe.

En lo personal, debemos marcarnos objetivos claros:

  • Desarrollo diario de tiempo a solas con Dios. La oración, la lectura y el estudio de la Palabra ha de convertirse en un hábito. Esta será la base fundamental de tu éxito en la vida. El compromiso con el TASCD determinará tu futuro
  • Madurez en el carácter
  • Obediencia a Su Palabra
  • El resto de metas estarán afectadas por el logro de asumir que el tiempo a solas con Dios, la madurez en el carácter y la obediencia incondicional a Su Palabra serán nuestra máxima pasión y prioridad.

En relación nuestra Comunidad Sendero de la Cruz. Desde sus comienzos, hace más de 13 años, en nuestra Comunidad, hemos asumido la identidad de ser una Iglesia que debe: Evangelizar, Discipular, Servir, Pastorear y Congregarse. Estos cinco pilares serán afianzados mediante nuestros objetivos para este año 2016

 

  1. EL COMPROMISO Y EL AVANCE REQUIERE ESFUERZO

Hablar de Compromiso y Avance requiere esfuerzo. El esfuerzo es sinónimo de sacrificio. Por medio del esfuerzo se visualiza nuestra fe. Por tanto, este año 2016 requiere que todos pongamos atención a reconocer el esfuerzo como una parte ineludible de nuestro progreso.

El esfuerzo requiere estar dispuestos a dejar nuestra comodidad, ordenar nuestras prioridades y estar listos para sufrir. Debemos entender que nadie se esfuerza en lo que no cree. Por tanto, la forma de medir nuestra pasión por Sendero de la Cruz estará determinada por el precio que estamos dispuestos a pagar por nuestra Comunidad.

El progreso de Sendero de la Cruz requiere esfuerzo. Nuestra historia está marcada por muchos que se han esforzado para hacer sostenible nuestro proyecto. Pero, el futuro, no solo pasa por mantener lo que ahora hemos alcanzado, el futuro es avanzar para lograr nuevas conquistas y abrazar nuevos horizontes de fe.

 

  1. EL COMPROMISO Y AVANCE DEBE DARSE CON SU PRESENCIA

El motor de nuestro crecimiento y el recurso más poderoso es la bendición de Dios. Y, sin duda, la mayor bendición es la Presencia de Dios “El Dios de los Cielos nos prosperará”.

“Si Dios no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican” (Sal. 127:1)

Por eso, la búsqueda de su Presencia debe ser prioritaria en este año. La práctica de tiempos intencionales de oración y el ayuno, serán parte de una búsqueda apasionada por Su Presencia. Debemos dar más valor a la dependencia de la Presencia de Dios que a la dependencia, promoción o exhibición  de nuestro propio carisma. Dios está interesado en levantar una generación de obreros que pasan tiempo en su Presencia, caminan en su Presencia y manifiestan su Presencia en el ejercicio de sus talentos.

La manifestación de su Presencia será el distintivo de nuestros cultos, de nuestro servicio. Esa Presencia será quien atraiga a los pecadores a la conversión, la que hará milagros y la que transformará vidas. Sin su Presencia, los proyectos se verán impotentes para ser prosperados, la resistencia será notoria y veremos cansancio y quemazón en quienes están comprometidos en determinadas labores que son imposibles de sostener sin su Presencia.

Frente a las amenazas de los enemigos, a la escasez de recursos y al desafío tan enorme del trabajo que resta, al igual que Nehemías, nosotros debemos poner total y absoluta confianza en Dios, quien será el encargado de traer una prosperidad duradera.

Sabemos que tenemos un arduo trabajo por delante y habrá momentos en los que el desánimo ante los obstáculos, la falta de recursos y el mucho trabajo que tenemos por delante puede resultar en nuestra mayor amenaza. Frente al desánimo, nuestra mayor fortaleza consistirá en poner nuestra confianza en Dios.

Como en cada etapa de nuestra vida, siempre se levantarán los Sambalat, los Tobías y los Gesem, enemigos de nuestro progreso y desarrollo. En este año 2016 se encargarán de cuestionar la visión y tu valía para realizar el sueño de Dios para tu vida. Es un espíritu de descrédito y menosprecio. Pero recuerda que los Sambalat, Tobías y Gesem no están interesados en desacreditar tu prosperidad, sino cuestionar la orden del Rey. Por tanto, tu seguridad es estar en el centro de la voluntad de Dios de donde provendrá tu mayor fortaleza ante argumentos que querrán desestabilizarte.

Declaro que este año 2016 Dios nos prosperará con su Presencia en nuestro compromiso y avance. Al igual que Nehemías, nosotros deseamos atribuir a Dios nuestro éxito. Renunciamos a toda autosuficiencia y orgullo. Decidimos esforzarnos confiados en que Dios respaldará nuestra acción. Renunciamos a prosperar sin la bendición de Dios para que no caigamos en el lazo del sueño vano, de la oportunidad impía.

“La bendición de Jehová es la que enriquece,  Y no añade tristeza con ella” (Pro. 10:22).

CONCLUSIÓN:

Este año 2016 Dios nos lleva a renovar nuestro impulso mediante un compromiso que provocará un avance significativo. Pero no será en nuestras propias fuerzas, sino que veremos a Dios de forma sorprendente obrar en nuestras vidas para dar cumplimiento a sus promesas; promesas que han estado resistidas, pero que ahora Dios me dice que os diga:

“No se tardará más ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hablé se cumplirá” (Ez. 12:28).

Ahora toca permitir que el Espíritu Santo te haga ver dónde está la necesidad. Al igual que Nehemías experimentó una carga impuesta por Dios, al ver el estado de los muros y las puertas de la ciudad, pídele a Dios que el abra tus ojos y pueda nacer en ti una pasión por la gente y por la Iglesia que te lleve a un fuerte compromiso para hacer posible el avance de Su Obra.

Es tiempo de levantarse y ser parte del equipo de los vencedores, de los que hacen posible los cambios, la transformación de realidades.

Es posible que sean muchas las amenazas y obstáculos. Se levantarán los Sambalat, los Tobías y los Gesem en contra de ti, pero no debes temerles. Dios te recuerda:

“Si Dios es por nosotros, quién contra nosotros” (Rom. 8:1).

Tras un año de nuevos comienzos, ahora Dios nos llama a una etapa de compromiso y avance. Estas dos palabras marcarán este año 2016. Por ello, tomamos las palabras de Nehemías y las hacemos nuestras:

“Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos, porque vosotros no tenéis parte ni derecho ni memoria en Jerusalén” (Neh. 2:20).

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